20 de abril de 2012

Elogio de la Ociosidad, de Bertand Russell




Elogio de la ociosidad
Bertrand Russell
(1932)

Como casi toda mi generación, fui educado en el espíritu del refrán "La ociosidad es la madre
de todos los vicios". Niño profundamente virtuoso, creí todo cuanto me dijeron, y adquirí una
conciencia que me ha hecho trabajar intensamente hasta el momento actual. Pero, aunque mi
conciencia haya controlado mis actos, mis opiniones han experimentado una revolución. Creo
que se ha trabajado demasiado en el mundo, que la creencia de que el trabajo es una virtud ha
causado enormes daños y que lo que hay que predicar en los países industriales modernos es
algo completamente distinto de lo que siempre se ha predicado. Todo el mundo conoce la
historia del viajero que vio en Nápoles doce mendigos tumbados al sol (era antes de la época
de Mussolini) y ofreció una lira al más perezoso de todos. Once de ellos se levantaron de un
salto para reclamarla, así que se la dio al duodécimo. Aquel viajero hacía lo correcto.

11 de abril de 2012

El Estado será Abolido, de Brad Edmonds




El Estado Será Abolido
(Government will be abolished)




"Hay algo en el carácter americano que siempre busca una opción mejor y es pergeñada cuando otros dicen que no puede serlo." --George W. Bush.

Y precisamente es por eso por lo que el Estado será abolido.


Buscar un camino mejor no es una invención americana. Los seres humanos lo hacen en virtud de su naturaleza racional. Actuamos en nuestro propio interés. Actualmente 279 de los 280 millones de americanos creen que les conviene permitir la existencia del Estado, seguir sus órdenes, pagar cualquier impuesto que demande y vitorearlo efusivamente cuando mata extranjeros o acaba con la vida de nuestros compatriotas. Los americanos cambiarán de parecer sobre todo esto. La historia, pretérita y presente, nos enseña sin duda alguna que todo aquello que el Estado puede hacer, el mercado es capaz de hacerlo mejor –exceptuando el asesinato masivo, el cual el mercado sólo es mejor en prevenir(lo)– y ésta se confirma más cada día que pasa.


10 de abril de 2012

Cómo persuadir a los demás de la necesidad de abolir el Estado, de Brad Edmonds



Cómo persuadir a los demás de la necesidad de abolir el Estado
(How To Persuade Others To Abolish Government)




Todos podemos ayudar mediante la práctica del arte de la persuasión de la gente con la que discrepamos. Por supuesto, cuando nos equivocamos en algo, también necesitamos reconocerlo –esto requiere imparcialidad emocional y habilidad de razonar, y desafortunadamente, depende también del conocimiento y de las habilidades comunicadoras de la otra persona. Pero incluso cuando los hechos y la lógica están de nuestra parte, aún hemos de permanecer alerta. Nunca es sencillo para alguien considerar una opinión opuesta, así que se necesitan gran habilidad para que cuaje en la otra persona. Tal habilidad puede ser convincente, así como lo fueron algunos tipos con mensajes repugnantes –Hitler, Jim Jones y otros son ejemplos de ello.


9 de abril de 2012

El Derecho a Ignorar al Estado, de Herbert Spencer


The Right to Ignore the State
by Herbert Spencer
(1820-1903)
Herbert Spencer was an incredible prophet and a magnificent defender of laissez-faire. Among his numerous works is The Man Versus The State, first published in 1884. That book launched one of the most spirited attacks on statism ever written. He ridiculed the idea that government intervention of any kind "will work as it is intended to work, which it never does." He drew on his tremendous knowledge of history, citing one dramatic case after another of price controls, usury laws, slum clearance laws, and myriad other laws which, touted as compassionate policies, intensified human misery. Below is one of his essays that explores the principles of self-government, which Henry David Thoreau defended in his seminal essay, Civil Disobedience.

The Right to Ignore the State

1. The Right to Voluntary Outlawry
As a corollary to the proposition that all institutions must be subordinated to the law of equal freedom, we cannot choose but admit the right of the citizen to adopt a condition of voluntary outlawry. If every man has freedom to do all that he wills, provided he infringes not the equal freedom of any other man, then he is free to drop connection with the state — to relinquish its protection, and to refuse paying toward its support. It is self-evident that in so behaving he in no way trenches upon the liberty of others; for his position is a passive one; and whilst passive he cannot become an aggressor. It is equally self-evident that he cannot be compelled to continue one of a political corporation, without a breach of the moral law, seeing that citizenship involves payment of taxes; and the taking away of a man's property against his will, is an infringement of his rights. Government being simply an agent employed in common by a number of individuals to secure to them certain advantages, the very nature of the connection implies that it is for each to say whether he will employ such an agent or not. If any one of them determines to ignore this mutual-safety confederation, nothing can be said except that he loses all claim to its good offices, and exposes himself to the danger of maltreatment — a thing he is quite at liberty to do if he likes. He cannot be coerced into political combination without a breach of the law of equal freedom; he can withdraw from it without committing any such breach; and he has therefore a right so to withdraw.

Abolir el Estado mejora las carreteras, de Brad Edmonds



Abolir el Estado mejora las carreteras



Mire en el reverso de su tarjeta bancaria o de débito. Mire también en la de crédito. Quienquiera que sea su banco, en el reverso de la tarjeta verá los logotipos de otras entidades – Cirrus, Plus, quizás otras. Cirrus es un sistema de gestión bancaria de Mastercard; Plus es de Visa; así hay muchas. Existe cooperación entre compañías, y los gerentes de redes son independientes. Por ejemplo, las tarjetas de débito de Visa tienen un logotipo de Cirrus en su reverso.



Esto significa que usted puede usar su tarjeta de débito obtenida en pequeño banco local con tres sucursales para obtener dinero en efectivo de un cajero a lo largo de todo el país. Sí, cada banco le carga uno o dos dólares de comisión. Deben hacerlo. Un solo cajero cuesta 100.000 dólares, cuesta dinero mantenerlo y administrarlo (empleados tienen que poner dinero en él, y retirarlo a diario), y les cuesta a los bancos propietarios alquilar Cirrus para que circule el dinero.


8 de abril de 2012

Cómo Desmantelar el Estado, de Brad Edmonds

Cómo desmantelar el Estado



Los comentaristas libertarios suelen discutir sobre las razones por las cuales el Estado no funciona como debería funcionar. Con el Estado hay muchas cosas que van mal y tantos ejemplos para apuntalarlo, que es sencillo documentar sus errores. Cogemos algo de vehemencia, después, para sugerir soluciones. Gran parte de este anhelo está equivocado pues ya hemos mencionado la solución definitiva repetidamente: Privatizar todo, desde la educación hasta las carreteras. Además, los escritores incurrimos a menudo en la equivocación de suponer que los lectores conocen lo que estamos pensando. Es normalmente el caso de que identificar el problema sería también encontrar la solución, pero no todo el mundo está en la misma onda – la mayoría de la gente (nosotros los escritores incluidos) no se da cuenta de todas las soluciones que ya están disponibles. Por esa razón, en artículos recientes, he linkeado algunos vínculos con buenas bibliografías, y que se refieren a casos concretos; ejemplos de actuales éxitos privados.


7 de abril de 2012

Por qué abolir el Estado no resultará en caos, de Brad Edmonds







Por qué abolir el Estado no resultará en caos



He escrito recientemente acerca de que el Estado debe ser abolido. De entre las respuestas al artículo la mayoría fueron objeciones a la posibilidad de vivir sin el Estado. La mayoría de ellas similares entre sí: La violencia regirá la sociedad; las grandes empresas se volverán contra la pobre población, los Estados extranjeros invadirán los territorios libres; los vecinos opulentos saquearán a los indefensos y débiles; etc. Los libros a los que me referí en el artículo anterior responden a estas objeciones, pero ya que la mayor parte de nosotros (yo mismo incluido) no podrían comprar un libro en línea – y luego estar seguro leerlo – cada vez que navegamos por la red, plasmaré dichas objeciones aquí sucintamente, y daré links a los artículos de Internet en la medida de lo posible.


6 de abril de 2012

Por qué el Estado debe ser Desmantelado, de Brad Edmonds





Por qué el Estado debe ser desmantelado
(Why Government Must Be Abolished)


Los lectores normalmente no comprenden mi posición fundamental y se extrañan cuando digo cosas semejantes a “la constitución de los EE.UU. es un error irrelevante e ineficaz” o “no deberíamos bombardear ciudades en Irak y Afganistán “. Los lectores a veces me acusan de ser comunista o algo parecido cuando digo algo contrario a los postulados del Partido Republicano o los neoconservadores. 


Primero, una cosa debe ser aclarada: La democracia representativa republicana no es lo opuesto al comunismo. Bajo nuestro sistema de gobierno actual todo el mundo es animado a votar lo que desee. Después, el Estado apunta sus armas contra la díscola minoría, que discrepa de la mayoría, y fuerza a los primeros a pagar dinero para sufragar aquello que no quieren. Esto es la perversión de la justicia. Es una concepción netamente errónea. Incluso en nuestros albores, cuando los senadores para el Congreso de EE.UU. no eran elegidos por el pueblo, sino designados por las asambleas legislativas de cada Estado (y por consiguiente, por extensión por los supuestamente mejores y más lúcidos), nuestra forma de gobierno no era más que una forma disfrazada del gobierno de la turba.